UUSC Calls Biden’s Asylum Ban a Stunning Betrayal of U.S. Commitments

Challenging Injustice, Advancing Human Rights

The Unitarian Universalist Service Committee advances human rights through grassroots collaborations.

“We Will Not Look Away:” UUSC Condemns the Wrongful Conviction of Six Honduran Human Rights Defenders

Judgements against six defenders is an abuse of Honduras' judicial system.
February 9, 2022
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“We Will Not Look Away:” UUSC Condemns the Wrongful Conviction of Six Honduran Human Rights Defenders

On February 9, 2022, a verdict was announced in the trial of eight environmental activists in Honduras known as the Guapinol water defenders. While two of the defenders were acquitted, six were convicted and now face up to seven years in prison. UUSC’s President Rev. Mary Katherine Morn issued the following response:

“We condemn in the strongest terms the harassment, prosecution, arbitrary detention, and—now—wrongful conviction of six Honduran leaders who did nothing more than defend the rights and safety of their communities. The Guapinol water defenders have been recognized internationally for their contribution to protecting human rights in Honduras, after they peacefully resisted the construction of an iron oxide mine near their communities’ drinking water. The attempt to incarcerate them unjustly is the result, not of any valid legal proceeding, but of a coordinated effort by the company that owns the mine to smear their reputation and intimidate them from speaking out.

“The fact that such a blatantly wrongful trial was allowed to go forward—let alone result in convictions—shows what an uphill battle Honduran human rights defenders face against the entrenched corruption and persecution in the country. We will not look away from this ongoing repression, nor forget the role our own government continues to play in perpetuating it. The violent coup that set back democracy in Honduras in 2009 was made possible by U.S. complicity. The fraudulent 2017 election that returned the post-coup regime to power was again conducted with U.S. support. These events have enabled precisely the sort of criminalization and injustice that the Guapinol defenders face today and which force so many Hondurans to leave their homes to seek asylum abroad.

“We are encouraged by some hopeful signs of change both in Honduran politics and in U.S. policy toward our Central American neighbor. Specifically, we welcome the recent election of Honduras’ first female president, Xiomara Castro, on a pledge to root out corruption; and we applaud the U.S. State Department’s recent decision to publicly sanction former president Juan Orlando Hernández for his role in facilitating corruption and narco-trafficking. But there is much more the United States must do to be in genuine solidarity with Honduran human rights defenders. We call on Congress to update the Honduras Human Rights and Anti-Corruption Act so that it addresses corruption and accountability for the new political context of President Castro; and on President Biden to halt the expulsion of Honduran refugees and other asylum-seekers from U.S. territory.

“Meanwhile, the struggle to free the Guapinol water defenders is far from over. The convictions can be appealed, and there is hope they will be overturned. We must continue to show up in solidarity until every defender is released.”

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The Unitarian Universalist Service Committee (UUSC) is a human rights and solidarity organization founded as a rescue mission in 1940 during the Holocaust. Based in Cambridge, Massachusetts, and with a membership of more than 35,000 supporters across the United States, UUSC’s programs focus on the issues of climate change, migrant justice, and crisis response.

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“No apartaremos la mirada:”  UUSC condena sentencia injusta contra seis defensores hondureños.

El 9 de febrero de 2022 se anunció un veredicto en el juicio de los ocho activistas ambientales en Honduras conocidos como los defensores del agua de Guapinol. Aunque dos de los defensores fueron absueltos, seis fueron condenados y ahora enfrentan la posibilidad de hasta siete años de prisión. La presidenta de UUSC, la reverenda Mary Katherine Morn, emitió la siguiente respuesta:

“Condenamos en los términos más enérgicos el hostigamiento, el enjuiciamiento, la detención arbitraria y, ahora, la condena injusta de seis líderes hondureños que no hicieron nada más que defender los derechos y la seguridad de sus comunidades. Los defensores del agua de Guapinol han sido reconocidos internacionalmente por su contribución a la protección de los derechos humanos en Honduras, luego de que resistieran pacíficamente la construcción de una mina de óxido de hierro cerca de las fuentes de agua de sus comunidades. El intento de encarcelarlos injustamente no es el resultado de ningún procedimiento legal válido, sino de un esfuerzo coordinado de la empresa propietaria de la mina para manchar la reputación de los defensores e intimidarlos para que no alcen la voz.

“El hecho de que se permitiera llevar a cabo un juicio tan flagrantemente injusto – y que encima resultara en sentencias condenatorias – demuestra la ardua batalla que enfrentan las y los defensores de los derechos humanos en Honduras contra la corrupción y la persecución arraigadas en el país. No apartaremos la mirada de esta represión que aún no cesa, ni olvidaremos el papel que sigue desempeñando nuestro propio gobierno para perpetuarla. El golpe violento que hizo retroceder la democracia en Honduras en 2009 fue posible gracias a la complicidad de Estados Unidos. Las elecciones fraudulentas de 2017 que devolvieron al poder al régimen golpista se llevaron a cabo nuevamente con el apoyo de Estados Unidos. Estos hechos han permitido precisamente el tipo de criminalización e injusticia que enfrentan hoy los defensores de Guapinol y que obliga a tantas personas hondureñas a abandonar sus hogares para buscar asilo en el extranjero.

“Hay algunas señales esperanzadoras de cambio que nos alientan, tanto en la política hondureña como en la política estadounidense hacia nuestro vecino centroamericano. Específicamente, celebramos la reciente elección de la primera mujer presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y su compromiso para erradicar la corrupción; y aplaudimos la reciente decisión del Departamento de Estado de EE. UU. de sancionar públicamente al expresidente Juan Orlando Hernández por su papel en facilitar la corrupción y el narcotráfico. Pero hay mucho más que Estados Unidos debe hacer para demostrar una solidaridad genuina con las y los defensores de derechos humanos en Honduras. Hacemos un llamado al Congreso a actualizar la Ley de Derechos Humanos y Anticorrupción de Honduras para que aborde la corrupción y la rendición de cuentas para el nuevo contexto político del presidente Castro; y al presidente Biden para que detenga la expulsión de personas refugiadas hondureñas y otras personas solicitantes de asilo en el territorio estadounidense.

“Mientras tanto, la lucha por liberar a los defensores del agua de Guapinol está lejos de terminar. Las condenas pueden ser apeladas y existe la esperanza de que sean anuladas. Debemos seguir manifestándonos en solidaridad hasta que todos los defensores sean liberados.”